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Juan Carlos Baglietto, Músico

NO OLVIDES QUE UNA VEZ TU FUISTE SOL

No olvides que una vez tu fuiste sol
no olvides ni la tapia ni el laurel
no dejes de asombrarte al asistir
a un nuevo nacimiento en tu jardín.

No pierdas una ventana
no entregues tus mañanas
de aguaceros y juegos
ni desentierres tesoros, viejos.

No ocultes lo que ayer se te ofreció
no escondas ni la pena ni el dolor
no dejes que una nube diga adiós,
no saltes en pedazos,
no ocultes tu diamante,
no entregues tu perfecto amanecer
ni tus estrellas, ni tu arena, ni tu mar
ni tu incansable caminar,
vete de nuevo hasta el arroyo
donde esta tu mejor canto.

Y ve, cálmale la sed a tus enormes prados
no permitas que se pierda tu cosecha
hoy que hasta la lluvia fiel no te ha escuchado
y busca tu raíz.

Y dale la caricia a la que siempre espera
la única manera de hacerla que vuelva
a ofrecerte frutos hasta en el invierno
y no olvides que una vez, tu fuiste sol.

Y ve, desata esos diques de corrientes presas
déjate llevar y vuelve a ser jinete
baja hasta tus valles de palomas sueltas
que este es tu país.

Donde están tus riendas
donde esta tu espuma
donde abandonaste tu camino entonces
donde naufragaste haz crecer mil rosas,
y no olvides que una vez tu fuiste sol.

 

Pedro Barcia, Presidente de la Academia Argentina de Letras

“Los argentinos hemos tenido una serie de problemas para construir nuestra identidad: en primer lugar, hemos sido el experimento más grande del mundo en fusión de razas del siglo XIX. En ninguna parte del mundo ha habido una situación donde la mitad de la población ha sido extranjera, incorporada y absorbida como pasó en la Argentina.

El esfuerzo que hizo la Argentina para asimilar a la inmigración, para hacerla similar a sí, fue enorme. Esto llevó a perder un tiempo importante para saber quienes somos, y tal vez nos dio cierta hibridez. Pero como dice Pasteur: “de la contaminación y la hibridez nace la vida”. La endogamia mata a las sociedades. En este momento seguimos con la idea que somos más europeos que americanos.

Somos el país con mayor cantidad de ensayos de identidad nacional porque somos inseguros, nos preocupamos por escribir sobre nosotros mismos. Puede ser que sea un rasgo narcisista, pero al mismo tiempo esa inseguridad se manifiesta en que viene cualquier extranjero, llega a Ezeiza y ya uno le pregunta ¿Qué piensa de los argentinos?. Estamos esperando que nos digan que somos perfectos.”

 

Antoine de Saint Exupery

“Ninguna explicación verbal reemplaza nunca a la contemplación. La unidad del Ser no es transportable por medio de palabras. Si yo deseara enseñar a unos hombres, cuya civilización lo ignorase, el amor de una patria o de un dominio, no dispondría de ningún argumento para conmoverlos. Son unos campos, unos pastos y un ganado los que componen un dominio. Cada uno y todos juntos tienen por misión enriquecer. Existe, sin embargo, en el dominio, algo que escapa al análisis de los materiales, puesto que hay propietarios que, por amor a su dominio, se arruinarían para salvarlo.

Es, por el contrario, este “algo” lo que ennoblece con una calidad de particular los materiales. Pasan a ser ganado de un dominio, praderas de un dominio, campos de un dominio. Así se convierte uno en el hombre de una patria, de un oficio de una civilización, de una religión. Pero, para considerarse uno de estos Seres, antes hay que fundarlo dentro de sí. Y en donde no existe el sentimiento de la patria, ningún lenguaje lo transportará. No se funda dentro de uno el Ser que uno declara ser, más que por medio de actos. Un ser no es el del imperio del lenguaje sino de los actos. Nuestro humanismo ha descuidado los actos. Ha fracasado en su tentativa.”

 

Eduardo Mallea, Historia de una Pasión Argentina

“El espíritu constante que mueve nuestra historia es una acción alternada entre al ánimo de independencia y el ánimo de donación. Antes de haberse emancipado, ya estaba en la inteligencia de los primeros argentinos el comunicar esa emancipación a otros pueblos. En tal sentido nuestra influencia real en la América Hispana- en general toda- estará directamente relacionada con la calidad de nuestros propios constructores y no con ningún espíritu de conquista. En este país la humanidad da de sí, los vegetales dan de sí en su panorama de general ofrecimiento.

Pero la naturaleza no exterioriza, desarrolla, articula, ese ánimo original de donación porque sigue estando impulsada por el mismo espíritu que la ha creado. Cuando se interrumpe la presencia de esa determinación superior sobreviene la tragedia de Solness, el constructor, es decir la tragedia de la construcción que se alza gracias a la voluntad de poner piedra sobre piedra, pero que es a la postre creación no animada, creación estéril y triste.”

 

Poema de Francisco Bernárdez

“Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado.

Si para estar enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.”