Archivo de la categoría: Amor

Paola Delbosco

“Si solo quedara la fase del enamoramiento, quizás no saldría de la persona, el costado más rico del amor que no es el que busca en el otro lo que puede darnos, sino que descubre en uno mismo la capacidad de hacer feliz al otro. NO es solo pasivo, o lo que me pasa. El amor es expansividad siempre. El amor es centrífugo, no centrípeto.”

Papa Francisco

“No existe familia perfecta. No tenemos padres perfectos, no somos perfectos, no nos casamos con una persona perfecta ni tenemos hijos perfectos. Tenemos quejas de unos a otros. Nos decepcionamos los unos a los otros. Por lo tanto, no existe un matrimonio saludable ni familia saludable sin el ejercicio del perdón. El perdón es vital para nuestra salud emocional y sobrevivencia espiritual.”

Padre Ariel Busso

“Por eso cuando uno se da cuenta que el amor además de sentimientos, es también una cuestión de intelecto y prudencia, y también de voluntad, y aquí llega la cuestión, se da cuenta que amar a alguien, no es sentirse bien con él, sino hacer sentir bien a otro. Cuando dos personas son capaces de tener esta misma forma de pensar, son dos personas que pueden casarse. Uno se siente bien con tantas personas y sin embargo no las quiere. Amar significa que el otro crezca, que el otro sea tal cual Dios lo ha pensado durante toda la vida, para que el otro se realice como es, lleno, único, irrepetible. Cuando somos capaces de vivir de esta manera, quizá la vida se nos haga más fácil y la del otro también”.

Alejandro Piscitelli

“Funciones básicas de la familia: Equidad generacional: es decir cuidar de los más débiles, de los que están entrando en la vida, de los más chicos, y de los más viejos. Tiene que ser transmisora cultural, es decir ayudar a socializarme, a meterme en la sociedad en la que estoy inmerso y el control social, la familia es la que te enseña el mundo normativo, lo que está bien y lo que está mal y en definitiva eso se transmite a un control social”.

Paola del Bosco

“Por eso cuando uno se da cuenta que el amor además de sentimientos, es también una cuestión de intelecto y prudencia, y también de voluntad, y aquí llega la cuestión, se da cuenta que amar a alguien, no es sentirse bien con él, sino hacer sentir bien a otro. Cuando dos personas son capaces de tener esta misma forma de pensar, son dos personas que pueden casarse. Uno se siente bien con tantas personas y sin embargo no las quiere. Amar significa que el otro crezca, que el otro sea tal cual Dios lo ha pensado durante toda la vida, para que el otro se realice como es, lleno, único, irrepetible. Cuando somos capaces de vivir de esta manera, quizá la vida se nos haga más fácil y la del otro también”. (P. Ariel Busso)

“Este es un llamado que me hago a mi misma, y a todos los padres. Que descubramos, cuidadosamente, de manera esmerada, con precisión de órfebre todos los aspectos positivos de la personalidad del chico que está frente a nosotros para que nosotros lo eduquemos. Probablemente, es un trabajo que exige tiempo, exige atención, exige silencio, exige reflexión, pero no va a ser sin frutos. Por eso hay que esmerar esta capacidad de mirada interior, también de empatía, de sensibilidad como ellos sienten. Uno podría empezar esta búsqueda para el reconocimiento adecuado, con la pregunta ¿cuál es su don? Sé que tiene uno, en qué está haciendo bien las cosas, en cuáles aspectos espontáneos de su personalidad aparecen rasgos que son buenos para su crecimiento. Yo les aseguro, creo que puedo asegurarlo en un 100% que vamos a descubrir siempre algo”.